Ostuni: La Ciudad Blanca Encantadora
Ostuni, la Ciudad Blanca, es uno de los destinos más queridos del verano de 2023, con atracciones históricas, bellezas arquitectónicas y una economía turística en crecimiento.
Ostuni, conocida como la Città Bianca, es uno de esos lugares que se disfrutan mejor caminando. No necesitas un destino fijo. Sus callejones encalados serpentean entre subidas y escaleras. Ofrecen vistas diferentes entre terrazas panorámicas y sorpresas sobre el campo de Puglia. El centro histórico es un laberinto de callejuelas, iglesias antiguas y pequeños detalles que cuentan la vida local. Desde la Catedral, en la parte más alta, puedes ver hasta el mar Adriático. Esa vista ya vale la visita. Puedes ver el mar por la mañana, claro, pero por la tarde la vista sobre la llanura de olivos es muy bonita y romántica.
La zona de la catedral, para que te hagas una idea, es esta:
Pero Ostuni también tiene una villa comunal. Es un jardín bien organizado donde a menudo hacen eventos. Así se ve en un día cualquiera:
Además de su encanto, la ciudad tiene un peso económico importante. El turismo es un recurso fundamental para Ostuni y su entorno. Contribuye de manera concreta a la economía local. Los datos lo confirman: según un reciente informe, Ostuni está en el puesto 52 entre los destinos turísticos italianos por impacto económico. Tiene un valor añadido de unos 295 millones de euros. Estos números muestran que la belleza del lugar no solo es para admirar. Es también una palanca importante para el desarrollo de la zona.
Además, tiene una oferta turística para todos. Incluso para los viajeros de lujo.
Pero si quieres un poco de movida sin gastar mucho, esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Por ejemplo, para un aperitivo, recomiendo uno de los lugares más icónicos, incluso más de Instagram, el Borgo Antico.
Algunos consejos prácticos que no se entienden viendo las fotos de Ostuni en Instagram, donde solo aparecen los rincones bonitos.
Es fácil moverse, siempre que adoptes el ritmo adecuado. El centro histórico tiene muchas restricciones de tráfico. Especialmente en épocas de mucha afluencia, meterse con el coche por los callejones y sentidos únicos solo hace perder tiempo y paciencia. Lo mejor es dejar el coche en los aparcamientos exteriores o en la periferia y seguir a pie.
Una vez aparcado, te das cuenta de que el pueblo está hecho para caminar. Las distancias son cortas y moverse a pie permite subir y bajar por los callejones sin prisa, detenerse a mirar un panorama, entrar en una iglesia o descubrir rincones que desde el coche pasarían desapercibidos. Como alternativa, sobre todo en verano, hay disponibles navettes y transporte público que conectan los aparcamientos con el centro. Es una solución cómoda para evitar estrés y tráfico.
Ver Ostuni no significa solo ver el centro. Hay lugares menos conocidos pero muy bonitos que recomiendo. Especialmente si quieres estar con tu pareja en tranquilidad. Por ejemplo, Villa Specchia. Fui para visitar la iglesia y el parque. Escuché una misa fabulosa del párroco don Maurizio y me detuve a mirar el panorama después de la misa. Fantástico.