Las mejores áreas de estacionamiento gratuitas en Brindisi

Descubre dónde aparcar gratis en Brindisi cerca del centro.

Las mejores áreas de estacionamiento gratuitas en Brindisi

Nos invitaron a un aperitivo en el paseo marítimo, en pleno centro. La idea era genial. Pero el problema, como siempre, era dónde dejar el coche. Cerca del Castillo hay muy pocos estacionamientos. De hecho, encontrar lugar es casi imposible, incluso pagando. Teníamos un coche híbrido y podíamos estacionar gratis en las líneas azules. Pero el problema no era el costo: simplemente no hay lugares. En el centro, los espacios son muy limitados. Algunos días, parte del centro está cerrado al tráfico por la ZTL (zona de tráfico limitado).

Debíamos elegir entre la vía Tor Pisana y la vía Spalato. El local estaba en el paseo marítimo. Caminar con el calor, incluso por diez minutos, puede ser estresante. Por eso optamos por la vía Spalato, que está un poco más cerca del Lungomare Regina Margherita.

Había también un aspecto psicológico: mi esposa, que es un poco ansiosa, se tranquilizó al saber que la vía Spalato está cerca de la Policía.

Para mí, la elección era sobre todo práctica. Para llegar a la vía Tor Pisana, en la estación de tren, tendríamos que recorrer toda la vía Appia, que suele estar congestionada. En cambio, la vía Spalato se alcanza directamente viniendo desde fuera de la ciudad, sin cruzar las zonas más congestionadas.

Al final, la elección más lógica fue la vía Spalato. Aquí puedes dejar el coche gratis, sin límite de tiempo y sin ticket, durante todo tu estancia. No es solo cuestión de ahorro: no te preocupas por el ticket de papel ni por la app para pagar en las líneas azules. No necesitas controlar los horarios ni volver al coche para renovar la estancia. Estacionas y disfrutas de la noche.

Desde via Spalato, el centro histórico se alcanza caminando en unos 10 minutos. Son solo diez minutos, pero si hace calor, especialmente por la mañana, el camino puede ser más difícil de lo que parece. No hay grandes árboles que den sombra continua. Es mejor usar zapatos cómodos, no tacones, porque se camina sobre asfalto y aceras al sol.

Pero luego pasa algo que compensa la caminata. Cuando llegas al puerto, se abre el paseo marítimo frente a ti, con el agua como en una gran ensenada natural.

Ves la Escalinata Virgiliana, las Columnas Romanas y, un poco más allá, el Monumento al Marinero que domina la entrada del puerto. Es una llegada que siempre sorprende. Pasas de una calle cualquiera a uno de los puntos más icónicos de la ciudad en pocos metros.

La verdad, ya había visto esas imágenes la noche anterior, durante un bonito paseo en el Casale, el barrio al otro lado del puerto. Allí fue mucho, pero mucho más fácil aparcar. Por eso me convencí de que, en muchas situaciones, lo mejor es dejar el coche en el Casale, lado aeropuerto, y llegar al centro en motobarco. Así evitas el estrés del tráfico y del aparcamiento. Además, disfrutas de una breve travesía por el puerto, que se convierte en parte de la visita.

×