La fascinante historia de la ciudad de Matera
La historia de Matera está llena de eventos y transformaciones que han moldeado la ciudad a lo largo del tiempo.
Matera te deja sin palabras. Llegas y ves las paredes talladas. Los techos se convierten en calles. Piensas: "Aquí había vida prehistórica". Esta idea suena bien, pero es engañosa.
Una "ciudad" no es solo un lugar habitado. Es un organismo complejo: población, funciones, reglas. Un asentamiento humano puede ser temporal. Presencias que dejan huellas, pero no una ciudad.
Matera está en ese límite fascinante. Un territorio habitado muy temprano. Una verdadera ciudad consolidada más tarde.
Qué hace a una comunidad una "ciudad"
Los historiadores describen un salto de complejidad. No basta una cueva o capannas. Se necesita una comunidad organizada: agua, trabajo, culto. Debe haber una red de relaciones.
Por eso, llamar a Matera "ciudad prehistórica" es incorrecto. Hay presencias humanas antiguas, sí. Pero entre "presencia" y "ciudad" están urbanismo y estabilidad. La ciudad es un proceso.
Para entender mejor, visita este relato sobre Matera: la historia de Matera
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Antes de la ciudad: huellas antiguas en la Murgia materana
Matera tiene una memoria antigua. Al principio, vive en las cuevas. En el Parco della Murgia materana hay restos muy antiguos. Los arqueólogos encontraron huellas del Paleolítico.
Aquí hay presencia humana, pero no "ciudad". Es adaptación al paisaje. Imagina la lógica de entonces: refugios naturales, puntos de agua. No hay calles ni barrios.
Un ejemplo famoso: la Grotta dei Pipistrelli. No es "la primera casa de Matera". Pero muestra bien esa vida en refugios naturales.
Si planeas una visita, esta guía te ayudará: explora el Parco della Murgia materana
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Cuevas naturales y artificiales: una diferencia crucial
En Matera, la diferencia es clave: natural vs. artificial.
Las cuevas naturales se forman lentamente. El agua trabaja la roca con procesos químicos. Es geología, no arquitectura.
Las artificiales nacen cuando el hombre diseña la roca. Empieza a excavar, ampliar, conectar. Para Matera, esto es crucial. La roca se convierte en material de construcción.
La cronología aquí importa. En la prehistoria, no había herramientas metálicas adecuadas. En el Neolítico, había aldeas y defensas, pero no grandes sistemas de cuevas como los Sassi.
Nacimiento de Matera como ciudad: el altomedioevo
El cambio llega en el altomedioevo. Comienza a surgir una comunidad estable y numerosa. Documentada y reconocible como núcleo urbano.
Antes, el territorio estaba habitado. Pero no había un asentamiento urbano organizado. No había funciones y estructuras ciudadanas.
Esto cambia tu percepción de Matera. No es simplemente "la ciudad más antigua". Es un lugar que ha evolucionado por milenios. Se compacta, se estructura, se defiende. Finalmente, se nombra.
La Civita: el primer corazón entre dos barrancos
Para ver dónde "empieza" Matera, mira la Civita. Es el punto más alto del centro histórico. Está en un risco a 400 metros sobre el nivel del mar. Parece diseñado para ser un centro. Domina los barrancos, controla los caminos, une el paisaje.
Aquí hallaron objetos de la edad de los metales. Tienen unos 3.000 años. Esto muestra atención continua. Matera aparece claramente en documentos del siglo VIII d.C. durante la dominación longobarda.
La historia avanza rápido. Matera entra al Emirato de Bari. En 871, el emperador franco Ludovico II la destruye. No es solo guerra. Es una fractura estratégica.
Con los años, la ciudad se fortifica. Construyen el primer muro en época normanda (siglo XI). En tiempos angioinos, las defensas crecen con torres y puertas.
Sassi y Piano: una ciudad vertical que crece en el tiempo
Entre los barrancos, abajo de Civita, están dos riones famosos: Sasso Caveoso y Sasso Barisano. Se cree que estos núcleos de cuevas se formaron en la Alta Edad Media. Eran espacios excavados y adaptados. Se convirtieron en casas, talleres y cisternas.
Lo más sorprendente es la estratificación. No hay "un plano" en los Sassi. Existen niveles. Senderos y escaleras conectan espacios superpuestos. El Sasso Caveoso parece un anfiteatro. Mira hacia el sur. El Sasso Barisano crece al norte con edificaciones superpuestas.
El Piano está cerca de la Civita. Es la parte alta del centro histórico. Desciende hacia la gravina. Entre el Renacimiento y el Barroco, la ciudad "se viste". Sobre las cavidades medievales se construyen casas y palacios.
Un paseo conecta todo. Desde Piazza Pascoli, sigue Via Ridola y Via del Corso hasta Piazza Vittorio Veneto. Así unes Sasso Caveoso y Sasso Barisano en un sistema urbano.
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Experiencia en el lugar: entiendes la "forma" de Matera
La primera vez que "leí" Matera, me equivoqué. Entré a los Sassi sin dirección. En diez minutos, estaba perdido. Subía y bajaba escaleras. Me encontraba en terrazas que parecían calles. Luego, calles que terminaban en puertas. Solo escuchaba mis pasos en la piedra. El viento susurraba en los barrancos.
Me detuve y miré hacia arriba. Ahí lo entendí. Sobre mí estaba la Civita, el "cuerpo" de la ciudad. Más allá, el Piano con sus edificios de piedra. A los lados, los Sassi, extendiéndose por las laderas. Recordé al cronista Eustachio Verricelli (siglo XVI). Decía que Matera era un pájaro sin cola. Civita es el cuerpo, Piano el cuello y cabeza, Sassi las alas. No era solo una metáfora. Era un mapa mental.
Mi error fue buscar una ciudad horizontal. Pero Matera es vertical. Consejo: antes de bajar a los Sassi, párate en un mirador. Tómate 5 minutos para ver la forma completa. Luego baja. Te orientas mejor, te cansas menos. Entiendes que "ciudad" es cuestión de estructura.
Errores al contar el origen de Matera
Primer error: confundir antigüedad de ocupación con antigüedad urbana. Decir "aquí había gente en el Paleolítico" es cierto. Decir "era una ciudad en el Paleolítico" es diferente.
Segundo error: reducir todo a los Sassi. Matera no es solo casas-cueva. Es un sistema: Civita, Sassi, Piano, Murgia, gravina. Quitas uno y pierdes su historia.
Tercer error: ignorar la diferencia entre cuevas naturales y artificiales. Parece técnico, pero es clave. Indica cuándo el hombre pasa de "habitar" a "diseñar" la roca. Ese cambio permite hablar de un asentamiento urbano.
Último error: contar Matera como si fuera plana. Sin niveles, sin barrancos, sin caminos de conexión. La vuelves incomprensible. Matera se entiende con las piernas, y antes, con una buena menta.
Matera no es "prehistórica" en sentido urbano. Es más interesante. Nació cuando las condiciones lo permitieron. En un territorio conocido por el hombre desde tiempos antiguos. Aquí, la historia es una forma de ver: distinguir presencias de estructuras, refugios de barrios, roca natural de arquitectura.