Más allá del Castello di Cly: viñedos, degustaciones y cielo nocturno entre Chambave y Lignan

Descubre los tesoros ocultos y las maravillas alrededor del Castillo de Cly en Valle de Aosta.

Más allá del Castello di Cly: viñedos, degustaciones y cielo nocturno entre Chambave y Lignan

Si visitas el Castillo de Cly, no te detengas solo en la fortaleza. A pocos minutos están los viñedos del Moscato de Chambave. También está el sendero del Chemin du Muscat y la carretera hacia Lignan. Esta es una de las zonas más conocidas de Valle de Aosta para observar el cielo nocturno.

Antes de partir, puedes leer la guía dedicada al Castillo de Cly. Allí encontrarás información sobre la visita, la historia de la fortaleza y los horarios de apertura.

Caminar entre los viñedos del Moscato de Chambave

Una de las actividades más interesantes es recorrer el Chemin du Muscat. Este sendero conecta Chambave con el Castillo de Cly. Atraviesa los viñedos donde nace el famoso Moscato de Chambave.

El recorrido sigue las laderas que dominan la Dora Baltea. Ofrece vistas continuas del valle. No hay tramos especialmente difíciles, por lo que es apto incluso para quienes no están acostumbrados a hacer trekking.

Durante el trayecto, se cruzan los viñedos que han hecho famosa esta parte de Valle de Aosta. El microclima seco y soleado permite producir vinos con características muy diferentes a las típicas de las zonas alpinas.

Visitar Chambave

Antes o después del paseo, conviene detenerse en el centro de Chambave.

El pueblo se encuentra a lo largo de la antigua Via Francigena. Conserva algunas evidencias históricas como Casa Guidon, una casa construida en 1550, y el campanario del siglo XII. No es solo un pueblo para fotografiar. Chambave sigue siendo un lugar donde el vino es una actividad real, no solo una atracción turística.

Aquí nace el Chambave Muscat, un Moscato seco, diferente de los dulces que muchos esperan. Si quieres conocerlo mejor, una de las paradas más interesantes es La Crotta di Vegneron, la cooperativa de los viticultores locales. Además de probar los vinos del lugar, puedes participar en catas guiadas. En ellas se explican las características de las diferentes uvas, los métodos de vinificación y las particularidades de la producción valdostana. Todo acompañado de tablas con productos locales que muestran el vínculo entre el vino y la gastronomía de la zona.

Subir hacia Lignan

Si tienes más tiempo, puedes continuar hacia Saint-Barthélemy y llegar a Lignan.

Este pequeño pueblo de montaña es conocido sobre todo por el Observatorio Astronómico del Valle de Aosta, situado a unos 1.650 metros de altura. La posición aislada y la poca iluminación artificial hacen de esta zona una de las mejores de la región para observar el cielo. Durante la visita, puedes asistir a los espectáculos del planetario, que reproduce el cielo estrellado bajo una gran cúpula. También puedes participar en observaciones guiadas desde la terraza didáctica, donde telescopios profesionales permiten observar el Sol durante el día y planetas, nebulosas y galaxias en las visitas nocturnas.

La carretera que sube desde Saint-Denis atraviesa bosques y praderas. Una vez alcanzada la parte alta del valle, desde allí se ve todo el valle central, desde Châtillon hasta casi Aosta.

Un día más allá del castillo

Si estás planeando visitar el Castillo de Cly, vale la pena tratarlo como el punto de partida y no como el único destino del día. En pocos kilómetros puedes caminar entre los viñedos del Chambave Muscat, detenerte para una degustación en la bodega y, si quieres terminar el día de manera inusual, subir hasta Lignan para visitar el Observatorio Astronómico por la noche. Considerando la degustación y el observatorio, el costo de las actividades descritas ronda entre 30 y 50 euros por persona.

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