Challancin y Charvaz entre naturaleza y tradición

Challancin y Charvaz ofrecen una experiencia única entre naturaleza y tradición.

Challancin y Charvaz entre naturaleza y tradición

Después de dormir en Morgex, en un acogedor B&B rodeado de viñedos en Valdigne, me desperté temprano para prepararme para el trekking. Desayuné rápido con café, pan fresco y mermelada local. Luego, cargué la mochila con agua, snacks y el mapa. Mi esposa no quiso venir por un esguince en el tobillo. Prefirió descansar y me deseó suerte con una sonrisa.

Tomé el auto para un corto trayecto de 3-4 km por caminos de montaña hasta Challancin. El aire estaba fresco y el sol ya alto, perfecto para un día al aire libre. Aparqué cerca de las primeras casitas de piedra, me puse las botas y revisé el equipo. Estaba emocionado por volver a respirar aire puro después de tanto tiempo.

Tras un largo periodo de inactividad, decidí volver a hacer un poco de deporte con un trekking sencillo pero significativo en Valdigne, entre los pequeños pueblos de Challancin y Charvaz. El recorrido comenzaba en Challancin, a 1.610 metros de altura, justo al lado de la iglesia del pueblo.

Era un itinerario fácil, con un desnivel de solo 90 metros, perfecto para empezar de nuevo tras tanto tiempo sin excursiones. El destino era Charvaz, situado un poco más abajo a 1.520 metros, entre senderos herbosos y vistas a las cumbres nevadas.

La caminata duró 1 hora y 10 minutos de ida, con el mismo tiempo para el regreso. A pesar de la sencillez del recorrido, el ambiente invernal con la nieve lo hacía especial. Charvaz en invierno solo es accesible a pie y está escasamente habitado, lo que daba al lugar una atmósfera silenciosa y fuera del tiempo.

Al llegar a Charvaz, me encontré frente a un pequeño pueblo que parecía detenido en el tiempo al menos cien años: la iglesia y las características casitas de piedra me hicieron sentir transportado a otra época.

Fue la manera perfecta de volver a caminar: un recorrido accesible, inmerso en la paz de la montaña invernal, que me recordó cuánto había extrañado esta sensación.

Información útil

Periodo ideal: Charvaz es mejor en invierno con nieve. Se convierte en un pueblo de cuento, silencioso, accesible solo a pie. Sin nieve (primavera/otoño), el camino es más fácil y accesible para todos.

Presencia de personas: No está totalmente deshabitado. Durante la caminata, puedes encontrar algunos locales o pastores, pero prevalece la soledad.

Atmosfera en destino: Silencio casi total. Sientes aislamiento fuera del tiempo, entre pequeñas iglesias y casas de piedra que evocan una época lejana, un lugar vivido pero suspendido.

Panoramas: El pueblo es la verdadera sorpresa. A lo largo del camino, disfrutas vistas de las cumbres nevadas de Valdigne, sin puntos extremos pero con vistas continuas.

¿Apto para ir solo? Sí, el recorrido es fácil (1h10 ida/vuelta, 90m de desnivel), seguro para quienes caminan solos, siempre que estén equipados.

Extensiones: Fácil de combinar con paseos cercanos en Valdigne. Puedes ir hacia La Thuile o circuitos de viñedos, para una excursión más larga.

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