Alberobello en bicicleta
Descubre Alberobello en bicicleta, un viaje auténtico en el Valle de Itria entre trulli y naturaleza.
Si te detienes en Alberobello solo para ver los trulli, podrías perderte mucho. Lo bonito empieza cuando sales del centro y te adentras en las campiñas del Valle de Itria.
Ahí decidimos movernos en bici. No con un tour organizado, sino por nuestra cuenta. Seguimos caminos secundarios y senderos fáciles entre Alberobello, Caranna, Locorotondo y Martina Franca. Es una zona donde orientarse es más fácil de lo que parece. Siempre ves los pueblos a lo lejos y, sobre todo en verano, nunca estás realmente solo. Los trulli en las campiñas suelen estar habitados o son turísticos, así que siempre encuentras un punto de referencia.
Nuestro itinerario se dividió en dos días. Partimos de Brindisi, donde alquilamos bicicletas gravel (unos 35 euros al día), y pedaleamos hasta Ostuni. Aquí nos detuvimos para visitar y descansar. El segundo día salimos de Ostuni hacia Alberobello.
El tramo entre Ostuni y Alberobello fue el más delicado. No tanto por dificultad técnica, sino por el tráfico en algunos puntos. Nada incontrolable, pero es bueno saberlo antes de partir y elegir, cuando sea posible, caminos secundarios.
Al llegar a Alberobello, decidimos dormir en el centro. Fue una elección cómoda para caminar por la noche y visitar el pueblo con calma.
Al día siguiente, seguimos recorriendo el Valle de Itria sin un destino fijo. Elegimos las rutas sobre la marcha. En total, recorrimos unos 50 km alrededor de Alberobello. El terreno tenía subidas y bajadas, pero nada demasiado exigente.
Para la bici, una gravel es probablemente la mejor opción. Es versátil, adecuada tanto para asfalto como para caminos de tierra. Te permite moverte sin limitaciones. Con una bici de carretera, podrías perderte algunas desviaciones. Mientras que una MTB suele ser más de lo necesario para estos caminos.
Ya habíamos estado en invierno, durante las luces navideñas. Bonito, claro, pero muy diferente. En ese contexto, todo gira más alrededor del evento. En cambio, moverse en bici por el campo te muestra una imagen más real del lugar.
Para quienes no quieren organizarse solos, hay locales que alquilan bicicletas y ofrecen rutas guiadas. Es una solución cómoda, sobre todo si no conoces la zona. Pero no es indispensable: con un poco de orientación, puedes explorar sin problemas.
En general, el Valle de Itria es ideal para esta experiencia. Tiene rutas accesibles, paisajes continuos y la posibilidad de parar cuando quieras, sin un itinerario rígido. Y probablemente es la mejor manera de ir más allá de solo visitar los trullos y entender realmente este rincón de Puglia.